viernes, 27 de noviembre de 2009
con amigos así y un disco de Kings of Leon se supera cualquier momento difícil
"Sabes que es lo bueno de estos momentos de mierda? Que uno como que los pasa en piloto automático. Te das cuenta después de lo realmente mierda que fueron."
martes, 24 de noviembre de 2009
jueves, 19 de noviembre de 2009
tormenta
Esta vendría a ser una manera sutil que tiene esta ciudad de decir "NO!" a los días de calor insostenible y esa humedad pegajosa y rosarina que se respira y se transpira en todos lados. Eso me gusta creer. Pensar en estas tormentas violentas como una catarsis desatada, como un brote psicótico de una ciudad entera.
Una linda manera de empezar las vacaciones.
Una linda manera de empezar las vacaciones.
miércoles, 18 de noviembre de 2009
amiga
"Estas noches son geniales,
porque tenemos café,
tenemos cigarrillos,
tenemos lluvia,
tenemos un montón de cosas dulces para comer en la heladera,
tenemos Rodhesias,
tenemos chismes..."
"Tenemos mujeres que nos complican la vida,
tenemos historias reveladoras que contarnos,
tenemos canciones (cantadas al piano, casi todas),
tenemos a tu mamá para que venga a charlar con nosotras,
(y que no nos importe en absoluto su presencia)
tenemos relaciones que analizar,
tenemos risas para compartir,
tenemos insomnios para combatir,
tenemos mensajes inoportunos..."
Tengo esas noches con vos. Te tengo al otro lado del teléfono, incluso a las 1.50 a.m
Te tengo a 4 cuadras para cafés de emergencia. Te tengo a vos. Amiga.
porque tenemos café,
tenemos cigarrillos,
tenemos lluvia,
tenemos un montón de cosas dulces para comer en la heladera,
tenemos Rodhesias,
tenemos chismes..."
"Tenemos mujeres que nos complican la vida,
tenemos historias reveladoras que contarnos,
tenemos canciones (cantadas al piano, casi todas),
tenemos a tu mamá para que venga a charlar con nosotras,
(y que no nos importe en absoluto su presencia)
tenemos relaciones que analizar,
tenemos risas para compartir,
tenemos insomnios para combatir,
tenemos mensajes inoportunos..."
Tengo esas noches con vos. Te tengo al otro lado del teléfono, incluso a las 1.50 a.m
Te tengo a 4 cuadras para cafés de emergencia. Te tengo a vos. Amiga.
domingo, 15 de noviembre de 2009
sometimes you have to lie to live
Así lo escuché una vez y me pareció tan cierto. Lo adopté como excusa, como pauta necesaria. Mentir para vivir. Espantoso. Distinto a mentir para divertirse, mentir para excusarse, mentiras piadosas, necesarias, humanas, que nadie puede ni debe evitar. Pero, mentir para vivir, no para otra cosa, para vivir. Mentir a los demás para ser quien realmente soy, para sentirme auténtica. Mentir a los otros para no mentirme a mí. Una contradicción detestable (es preferible mentir a los demás un rato que mentirse de por vida, fue y es el razonamiento). Mentir porque parte de lo que soy es sinónimo de conflicto. Mentir porque la verdad absoluta representa el mismísimo caos. Mentiras con un grupo selecto y cada vez más chico de destinatarios.
Ya no es ocultar la verdad, es mentir conciente y descaradamente. Es negar la pregunta directa. Mentir. Mentir lo que en un principio resultó simpático, desafiante, llevar esa especie de doble vida, el vértigo de la clandestinidad. Ahora es triste. Es frustrante. Es agotador. Agotador. Ya no resulta fácil fabular coartadas, ya no me da gracia, no me gusta. Ya no puedo vivir la mitad del tiempo siendo sólo una versión de mí, una versión acotada, la versión que a todos nos conviene. La versión fácil. El disfraz necesario, el maquillaje necesario. Me molesta que tenga que ser necesario, me indigna. Mentir para no dar explicaciones, para sentirme un poco más suelta, más libre. Mentiras que a la vez atan, que cargan la mochila, que pesan y estorban. Mentiras que quisiera poder dejar de hacer propias y dejárselas a alguien más, yo ya mentí mucho. Mentiras perecederas, cuya fecha de vencimiento, parece estar viniéndoseme encima.
No quiero mentir más.
Y ni por casualidad estoy lista para dejar de hacerlo.
Ya no es ocultar la verdad, es mentir conciente y descaradamente. Es negar la pregunta directa. Mentir. Mentir lo que en un principio resultó simpático, desafiante, llevar esa especie de doble vida, el vértigo de la clandestinidad. Ahora es triste. Es frustrante. Es agotador. Agotador. Ya no resulta fácil fabular coartadas, ya no me da gracia, no me gusta. Ya no puedo vivir la mitad del tiempo siendo sólo una versión de mí, una versión acotada, la versión que a todos nos conviene. La versión fácil. El disfraz necesario, el maquillaje necesario. Me molesta que tenga que ser necesario, me indigna. Mentir para no dar explicaciones, para sentirme un poco más suelta, más libre. Mentiras que a la vez atan, que cargan la mochila, que pesan y estorban. Mentiras que quisiera poder dejar de hacer propias y dejárselas a alguien más, yo ya mentí mucho. Mentiras perecederas, cuya fecha de vencimiento, parece estar viniéndoseme encima.
No quiero mentir más.
Y ni por casualidad estoy lista para dejar de hacerlo.
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