sábado, 12 de diciembre de 2009

Guionista (se busca): plagio!

Te voy a decir dos cosas:
1- Te desubicaste. Mucho. Pero ya de vos me espero cualquier cosa.
2- Fue lo más Woody Allen que le hiciste a mi vida. No sé quién te crees que sos.

viernes, 27 de noviembre de 2009

con amigos así y un disco de Kings of Leon se supera cualquier momento difícil




"Sabes que es lo bueno de estos momentos de mierda? Que uno como que los pasa en piloto automático. Te das cuenta después de lo realmente mierda que fueron."

martes, 24 de noviembre de 2009

jueves, 19 de noviembre de 2009

tormenta

Esta vendría a ser una manera sutil que tiene esta ciudad de decir "NO!" a los días de calor insostenible y esa humedad pegajosa y rosarina que se respira y se transpira en todos lados. Eso me gusta creer. Pensar en estas tormentas violentas como una catarsis desatada, como un brote psicótico de una ciudad entera.

Una linda manera de empezar las vacaciones.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

amiga

"Estas noches son geniales,

porque tenemos café,
tenemos cigarrillos,
tenemos lluvia,
tenemos un montón de cosas dulces para comer en la heladera,
tenemos Rodhesias,
tenemos chismes..."

"Tenemos mujeres que nos complican la vida,
tenemos historias reveladoras que contarnos,
tenemos canciones (cantadas al piano, casi todas),
tenemos a tu mamá para que venga a charlar con nosotras,
(y que no nos importe en absoluto su presencia)
tenemos relaciones que analizar,
tenemos risas para compartir,
tenemos insomnios para combatir,
tenemos mensajes inoportunos..."

Tengo esas noches con vos. Te tengo al otro lado del teléfono, incluso a las 1.50 a.m
Te tengo a 4 cuadras para cafés de emergencia. Te tengo a vos. Amiga.

domingo, 15 de noviembre de 2009

sometimes you have to lie to live

Así lo escuché una vez y me pareció tan cierto. Lo adopté como excusa, como pauta necesaria. Mentir para vivir. Espantoso. Distinto a mentir para divertirse, mentir para excusarse, mentiras piadosas, necesarias, humanas, que nadie puede ni debe evitar. Pero, mentir para vivir, no para otra cosa, para vivir. Mentir a los demás para ser quien realmente soy, para sentirme auténtica. Mentir a los otros para no mentirme a mí. Una contradicción detestable (es preferible mentir a los demás un rato que mentirse de por vida, fue y es el razonamiento). Mentir porque parte de lo que soy es sinónimo de conflicto. Mentir porque la verdad absoluta representa el mismísimo caos. Mentiras con un grupo selecto y cada vez más chico de destinatarios.
Ya no es ocultar la verdad, es mentir conciente y descaradamente. Es negar la pregunta directa. Mentir. Mentir lo que en un principio resultó simpático, desafiante, llevar esa especie de doble vida, el vértigo de la clandestinidad. Ahora es triste. Es frustrante. Es agotador. Agotador. Ya no resulta fácil fabular coartadas, ya no me da gracia, no me gusta. Ya no puedo vivir la mitad del tiempo siendo sólo una versión de mí, una versión acotada, la versión que a todos nos conviene. La versión fácil. El disfraz necesario, el maquillaje necesario. Me molesta que tenga que ser necesario, me indigna. Mentir para no dar explicaciones, para sentirme un poco más suelta, más libre. Mentiras que a la vez atan, que cargan la mochila, que pesan y estorban. Mentiras que quisiera poder dejar de hacer propias y dejárselas a alguien más, yo ya mentí mucho. Mentiras perecederas, cuya fecha de vencimiento, parece estar viniéndoseme encima.

No quiero mentir más.
Y ni por casualidad estoy lista para dejar de hacerlo.

viernes, 30 de octubre de 2009

ya me había acostumbrado y ahora...


un viernes
sin verte

es 1/2
viernes


lunes, 19 de octubre de 2009

se equivocó freddy

"Find me somebody to love..."

Si se me permite el atrevimiento una vez más, yo le hubiera agregado una letra chica y aclaratoria que, como toda letra chica, encierra la clave de la cuestión... porque, sinceramente, el encontrar a alguien para amar así sólo, te lo regalo.

"Find me somebody to love... and who loves me back"

domingo, 11 de octubre de 2009

cosas geniales que trae la lluvia (2): feliz lluvia!

Hay gente a la que sus amigos les mandan mensajes cuando es su cumpleaños. O cuando ven que en la tele van a dar una película que al otro le encanta, o un recital de su banda favorita. Hay gente a la que le mandan mensajes en "ocasiones especiales".

A mí me mandan mensajes cuando llueve.

"Sale lluviaaaa :D (L)"

"Feliz lluvia, linda."

"Que disfrutes este día tan morenesco."

"Feliz lluvia. Disfrutala"

"Sos feliz con probabilidades de granizo + mucha lluvia, no?"

"Morena estaba tan feliz con la lluvia que se convirtió en Sailor Moon y salió volando por el aire"

"Wiii! Lluvia (L)"

"Feliz lluvia, more"

"Feliz lluvia amigas!"

"Feliz intento fracasado de lluvia"

"Uno de esos días tan tuyos tan míos"

"Llueve en Bariloche :D"

"Me levanté y ví cómo estaba el día y sabes que me acordé de vos"

Y me encanta. Me encanta. Me encanta.
Que la lluvia sea mi ocasión especial. Y tener esos amigos.

jueves, 24 de septiembre de 2009

mentiras piadosas (1)


Ya no me moves ni un pelo.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

se equivocó joaquin

"Para decir 'con dios' a los dos nos sobran los motivos"

Si se me permite el atrevimiento, yo más bien diría...

"Para decir 'andate a la puta que parió'..."

martes, 8 de septiembre de 2009

¿qué hago con vos...

... ahora que sos todas las canciones?

domingo, 6 de septiembre de 2009

sunday

Siempre pensé que nunca me iba a convertir en una de las tantísimas de personas que caen en esa depresión sintómatica de domingos a la noche.

Y acá estoy. Probando lo contrario.

lunes, 31 de agosto de 2009

tocar fondo

¿Saben cuál es el colmo del despecho?

Querer dedicarle a alguien un tema de Arjona. Pero de verdad, desde el fondo de tus entrañas.

Lo peor.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Lovefoolosophy: Platonic! (2)

Ni te conozco, y mi primer y único tema, lo escribí pensando en vos.

lunes, 24 de agosto de 2009

lapsus

cuando por quién sabe qué manejes cínicos de nuestro cerebro (que Freud tuvo el tupé de ponerse a explicar pero que yo prefiero seguir ignorando) caemos en actos fallidos de los peores, cuando decimos un nombre en lugar de otro, marcamos el número de una persona queriendo llamar a otra, o envíamos un mensaje a otro destinatario (siempre al menos oportuno, obvio), o...

...como cuando vas a lo de tu profesora de inglés y tocas el portero del 9ºA en vez del 8ºA
(en el edificio equivocado, claro)

inconciente, el peor traidor

viernes, 21 de agosto de 2009

rastros

Me resulta divertido ver cómo me encargé de desparramarte por todos mis apuntes y cuadernillos y carpetas. De literatura. Estas un poco en la literatura medieval y en los recursos poéticos, apareces en todo el amor cortés (en todas las hojas, sin excepción), después en artículos de Shakespeare también te asomas un poco (con lápiz). Me resulta divertido encontrarte llenando márgenes, o entre renglones. Es como volver a verte como te veía entonces. Hace unos meses. Te acabo de encontrar también entre un análisis de Antígona y el teatro griego. Es lindo saber que un día pensé tan bien de vos. Son lindas tus iniciales por ahí, o vos en partecitas de canciones (canciones que son inequívocamente vos). Me gusta que te aparezcas por ahí cuando tengo que leer. Me hace sonreir.

jueves, 20 de agosto de 2009

always, the hours

Se me van las horas en vos.
Se me van las horas sin vos.

(una combinación poco recomendable)

miércoles, 29 de julio de 2009

Lovefoolosophy: Platonic!

Ni te conozco, y ya estas haciendo que me gusten bandas que solía odiar.

martes, 14 de julio de 2009

recordatorio

Antes de cruzar por tu futuro,

mirá hacia ambos lados:


me estás dejando atrás

sábado, 11 de julio de 2009

recuerdo

Te juro que era tu olor. Estaba por todo el colectivo. Una secuencia de recuerdos tuyos me impactó por la espalda, en pequeñas dosis de melancolía.

Un poco inoportuno y traicionero por parte de los recuerdos, no es un día propicio, volver justo hoy, que estoy con todas las defensas bajas (y no exactamente esas que se suben tomando vitaminas)

lunes, 6 de julio de 2009

premonición (show me the green light)

Hey, vos. Sí, vos. Ahora te voy a decir algo. Algo como que me gustas, bastante. Y sí, hace un tiempo. Siempre me diste vueltas en la cabeza, lo confieso. Antes de que digas nada más, te voy a aclarar que ya sé que somos amigos y todo eso, pero siento que con vos podría funcionar. ¿O no? A Harry y a Sally les salió bien. Tenés razón, perdón... ya se que prometí no justificarme poniendo ejemplos ficticios. Es que a veces es lo único a lo que me puedo aferrar para animarme a dar el paso. Esas cosas me dan una increíble confianza, ¿sabes? Vos dejame a mí, yo me entiendo. En serio, ¿no te parece que podría funcionar? Pensalo, seamos sinceros. Sí, eso te voy a decir. Vos me vas a balbucear que no sabes qué contestarme, porque yo voy a estar hablando muy rápido, incluso más de lo normal, cosas típicas de mí cuando estoy nerviosa y anciosa, eso dalo por seguro. Vos no vas a saber qué hacer conmigo ese estado de excitación y vértigo. Me voy a reir. Y te voy a besar. Sí, te voy a besar porque en estas situaciones (y en varias más) las palabras me atrapan, me enriedan, hoy no las voy a querer, me confunden, se me tropiezan. Y más te vale que por más que todo esto vaya a terminar con vos dándome vuelta la mejilla de una cachetada, no vas a dejar de besarme. Ay, si me queres aunque sea un poquito no me pongas en la horrible situación de tener que inventar algo para excusarme por el impulso. ¡Pedirte perdón por besarte! Se me ocurren pocas cosas tan crueles y terribles. No te quiero mentir, yo quería besarte. No te voy a pedir perdón. Yo quería besarte, de verdad. Siempre quiero besarte. Dale, no tengas miedo. ¿Luz roja, me vas a decir? Yo te voy a cantar una canción que me gusta. Te voy a cantar la canción que me anima a buscarte. Mil luces rojas contra una verde, no significa no avanzar. ¿O sí? No sé, yo voy a avanzar. Después vemos lo demás.

lunes, 29 de junio de 2009

encuentros en el colectivo (2)

Había sido un día largo. Muy largo. Tanto que el incómodo y medio hundido asiento del colectivo me resultaba altamente reconfortante. Me distendí sobre el respaldo. Tenía un compañero en el asiento contiguo. Un muchacho joven, vestido de traje, con cara de hacer vida de oficina, de 5 años de facultad por una vida de 9 a 6. Parecía ser un buen tipo, simplón. Atractivo, sin dudas. Corbata desajustada, celular en mano. Como es patológicamente usual, señorita curiosidad (o sea yo) no puede evitar leer los mensajes que la gente lee o escribe en el colectivo. Y mi buen acompañante estaba haciendo lo segundo. De reojo una vez, de reojo dos veces. Lo está releyendo, definitivamente. Después de un rato, reojo otra vez. El mensaje sigue ahí. Sube y baja, lo lee y lo relee infinita cantidad de veces. ¿Qué está esperando? Su duda se convirtió en la mía. A la decimocuarta relectura logrué ver el texto que aparecía en la pantalla. Era una invitación al cine para una chica. Le ofrecía, con las palabras y el tono más dulce y romántico, pasarla a buscar para ir a ver una peli. Sonreí. Inventé mil historias de por qué él sentía semejante incertidumbre. Pero ninguna era excusa válida para esta love fool. Me había solidarizado con este pobre enamorado, o no, pero había generado en mí una enorme compasión, un enorme deseo de que las cosas le salgan bien con su misteriosa pretendiente. "Mandaselo" decía a gritos mi conciencia, muda para él. Miraba al frente, guardaba el celular, lo volvía a sacar. Faltaba poco para bajarme. Buscó el número en la agenda, agregó "Noe" a la lista de destinatarios. Sólo un par de cuadras. "Mandaselo", mi querido extraño, "no te quedes con las ganas". Dale, si no nunca vas a saber que hubiera pasado si, mandaselo, no seas tonto, el no ya lo tenes, DALE. En ese preciso instante, como en una ola contagiosa de voluntades, éxito. Apretó "enviar". Me pasé dos cuadras con el colectivo. Cupido de inconcientes, la que faltaba.

viernes, 26 de junio de 2009

encuentros en el colectivo (1)

El viaje es largo, recién me subo. El asiento contiguo al mío, vacío. Sin auriculares, sin música, sin libro, lista para divagar, escuchar conversaciones ajenas, teorizar sobre sus vidas, personal favourite hobbies. Se sube una chica en la mitad del viaje, pasa la tarjeta sin medio boleto, me gusta la onda que tiene, me gusta su bufanda. Se sienta al lado mío, desvío la mirada, con un poquito de fingida indeferencia. Tendrá unos 17 años o por ahí. Probablemente no, siempre fallo en las estimaciones de edades. Auriculares puestos, mantiene el gesto intacto. El volumen está lo suficientemente fuerte como para que yo escuche. Presto atención. No reconozco la canción. Ya me había pasado esto una vez, y mi compañera de asiento había resultado una fanática de Arjona, aparentemente poseedora de todos sus discos. Empieza a sonar otro tema. Intento pispear el visor del MP4 inútilmente, pero ella sube el volumen y vuelve a guardar el aparato. Esta vez sí es familiar. La letra es clara, pero no puedo creerlo.

"... Chicks drivin' fast, ingenues with long lashes".

Es el tema, no hay dudas. Sé exactamente lo que va a decir el resto de la letra. No puedo evitar sonreir, no sé si con el disimulo suficiente. Ella mueve su pie derecho al ritmo de la música. La miro de reojo, se sabe la letra.

"Women who long, love, lust, women who give".


This is the way, is the way that we live. No seas perseguida, Morena, que esté escuchando el tema de The L World no significa nada, digo, el tema de por sí está bueno. Pero hay algo más. Yo lo siento, hay una certeza que vuela en el aire. Yo sé de esas certezas. La miro, la inspecciono, está abrazada a una pila de cuadernos y apuntes. No sé que busco. Necesito darle una respuesta, devolverle algo. Resulta casi imposible decirle algo sin resultar desubicada. No, cualquier palabra estaría demás, acá el idioma es otro. Acá manda lo tácito, lo no dicho. Empiezo a cantar el tema con mis labios sin emitir sonido.
"Talking, laughing, loving, breathing..."
. Miro a cualquier punto adentro del colectivo."...fighting, fucking, crying, drinking..." Siento su mirada que pasa por mí sin detenerse. Me vio, se dio cuenta. Ella sigue cantando. "... riding, winning, losing, cheating...". Nuestras miradas se cruzan y se desvían casi instantáneamente, nerviosas. Sonrío de nuevo "...kissing, thinking, dreaming. This is the way..." Ella se levanta, va a bajarse, se para junto a la puerta. La miro con picardía, hay algo que las dos sabemos, una complicidad, sigo cantando el tema aunque dejé de escucharlo. "is the way that we live..." Estoy esperando el momento, y sí, antes de bajarse me dirige una mirada fugaz, un dejo de sonrisa. Se la devuelvo. "and love"

miércoles, 24 de junio de 2009

rational (stupidly rational)

Te sobran 15 minutos, saliste demasiado temprano. El colectivo llega más rápido cuando no estas apurada, everlasting paradoja. Pasas por ese bar que siempre te tentó a sentarte a tomar un café. Cortado en jarrita, seamos exactos. Te gusta esa esquina, su corte bohemio, la calle empedrada, el teatro al lado. Ese bar tiene algo. Dale, animate. Entrá, sentate sola, llamá al mozo y pedite el cortado. En jarrita, sin azúcar. Tomatelo como si no estuvieras apurada, ni mires el reloj, pagá como quien no quiere la cosa y andate. Dejá propina. Es tu oportunidad, entrá, probablemente nunca más lo hagas. Te quedan 10 minutos, dale, hay tiempo. Hay tiempo. Si no te animas. No ves que no sos más que intenciones desornenadas y apiladas. Después siempre das un paso atrás. Tomar o no tomar el café, he allí la cuestión, el verdadero planteo filosófico. Faltan sólo 5 minutos para las 6, ya está, excusa habilitada. "Uy, qué lindo hubiera sido tomar un café acá. Qué cagada que no tengo tiempo."

domingo, 21 de junio de 2009

dreamcatcher (1)

Pasar el comienzo del invierno en Nueva York. Definetely.

martes, 16 de junio de 2009

Lovefoolosophy: Before Midnight


Los 16 de junio creo en el amor a primera vista. Y en las casualidades. Los 16 de junio voy por ahí esperando la casualidad de mi vida, un encuentro trascendental, fulminante. Completamente conciente de lo irreal de mi deseo. Sostengo toda mirada que cruzo con cada extraño en la calle, miro con cuidado al lado de quién me siento en el colectivo, esperando una charla espontánea que desate un interés, convirtiéndonos en una suerte de versión adolescente desvirtuada de Jesse y Celine. Una llamada equivocada, una espera en una parada, en un quiosco, y eso, el destino le dicen. En un café se vieron por casualidad. Enamorarme del primero que me levante los apuntes que se me caen, o que me sostenga al puerta al entrar a algún lado, y esas cosas cliché que le pasan a Jennifer Aniston y a Ben Affleck en las películas. Encontrarme un número de teléfono entre mis cosas. Cada segundo del día, expectante. ¿Por qué no, digo? He escuchado a gente a la que le han pasado las cosas más insólitas, podría ser, yo por las dudas hago estas cosas los 16 de junio, no sea cosa que. Pero nada, no hay respuesta, ni encuentro, ni apuntes caídos. Desilusionada, camino a mi casa sóla casi al término del día, con frío, todavía con el último dejo de esperanza. Me bajo del último colectivo de la jornada, hay 20 pasos hasta casa, ya está, cuando abra la puerta va a dejar de ser 16 de junio. De pronto una voz, que sale de mí misma, es mi propia voz, me susurra, me susurro. ¡Wake up, you silly unrealistic lovefool! Esas cosas sólo pasan en las películas con buenos guiones. Y en Vienna.

sábado, 13 de junio de 2009

saturday for myself

Levantarse temprano. Demasiado temprano, esto es una falta de respeto, digo, es sábado, pero no importa, hay que levantarse, es una buena causa, tuviste una noche macanuda, levantate. Café expresso, god bless mi nueva cafetera. Bufanda, polainas, colectivo, escuela. Esto es el colmo, es sábado, pero te dijeron que había que filmar y ahí estabas. Cámara en mano, sentite cineasta, dale, soñá un rato, feel good with it. Mediodía por Oroño al solcito, Pulp sings I want to be like common people. I (don't) want to do whatever common people do. Divagar en el colectivo, qué rara la gente que viaja en colectivo los sábados al mediodía, qué rápido que va el colectivo el sábado. Home sweet home. Dale, otra dosis de filmmakerism, editá el video, soñá más y un poco más. Visitas, gente que te alegra mucho ver, darles una alegría, sonreir mucho mucho, abrazos, cariño a montones. La vida es una moneda. Chocolate cheesecake. Hunt for the Red October por decimocuarta vez, dormirse antes de que Sean Connery descubra el submarino que los sigue. Ponerse triste un rato, it's the lack of love of again, you silly love fool. Necesitar besar. Recordar algún viejo amor, pensar en la persona menos indicada. Arrepentirse. Escuchar música que es muy verano, seguir acordandote de cosas, I can be alone, I can watch the sunset on my own. Yeah, right. Cantar Fidelity over and over, gritar y bailar en tu pieza, and it breaks my hea-a-a-a-a-rt, breaks my heart, breaks my heart. Disfrutar ese momento con vos misma, cómo te extrañabas. My room definetely needs to be redecorated, bajar posters, subir otros, esto es demasiado pre-teenager, muy poco yo a estas alturas. Sara Melson te hace acordar mucho a ella, y qué no daría por ver a Kate Nash en vivo. Liberarse, aprovechar, mañana hay demasiados asientos que llenar con partida doble. Más visitas, no pensas salir, queres ver películas hasta quedarte dormida. Sí, es sábado a la noche, pero este saturday-to-self te merece a su lado más que nadie esta noche. I know that i should let go, but i can't.

jueves, 4 de junio de 2009

Lovefoolosophy: The Reader

Vos leías y yo pensaba en besarte. Te miraba. Buscaba tus ojos que recorrían palabras inquietos, que se perdían entre renglones. Te contemplaba, más que mirarte. Vos leías y yo pensaba en besarte. Sostenías con una mano el libro que habías agarrado por ahí, al azar. Con la otra gestualizabas, torpe. Te encantaba leerme, y a mí pensar en besarte. No prestaba atención a lo que decías. Pensaba en besarte. Y vos leías. Soltabas palabras, tu voz sin duda no estaba hecha para recitar nada, pero yo pensaba en besarte. Pensaba, lo veía, te arrebata el libro con cierta violencia, violencia premeditada, antes de que terminaras de pronunciar la última palabra, caía de boca en tu boca. Vos ya no leías. Yo seguía pensando en besarte, en besarte más. Se acercaba el último párrafo. Me arrimaba a vos de poco, movimientos imperceptibles. Vos ni te lo imaginabas. Vos leías, y yo pensaba en besarte. En el arrebato, el impulso, el beso. La última oración. Las palabras que me separan de tu boca. Aprovechar la inconciencia, la mía, la tuya. La hoja se termina y este cuento sigue en la pared.

Yo sigo pensando en besarte.

sábado, 16 de mayo de 2009

contar hasta diez

pero con vos hay que contar hasta 2500 más o menos

y aun así después me tengo que hacer una intervención quirúrgica para sacarme de raíz toda la mala onda que me dejas adentro

martes, 12 de mayo de 2009

fragmentos de un deseo (o rima barata en pequeñas dosis) - 2


Hoy te quiero acá.
Quiero tus palabras,
esas que les callas a todos,
pero que ahora, así,
- sintiendo que podríamos morir -

(de amor,
o de frío, o de alegría)

soltas

como

cosas

que


se


caen.

domingo, 10 de mayo de 2009

fragmentos de un deseo (o rima barata en pequeñas dosis) - 1

Hoy te quiero acá.

Quiero aferrarme a vos como para salvarme de un precipicio.

Aferrarme de tu cuello,
de tu espalda,
y de tu cintura.

lunes, 27 de abril de 2009

como el agua y el aceite

Sí, con vos fue siempre así...

o
todo

o
nada

miércoles, 22 de abril de 2009

etapas

dejé de extrañarte.


ahora empecé a sentir lástima por lo que perdimos.

martes, 21 de abril de 2009

destino final

dijiste que antes de rendirnos, fuimos eternos.

el problema fue que nos creímos esa eternidad, y nos olvidamos de que somos simples mortales.

(iba a terminar de todas maneras)

viernes, 17 de abril de 2009

irremediable (2)

corrección

No aprendo más.

jueves, 16 de abril de 2009

irremediable

No cambio más.

miércoles, 8 de abril de 2009

todos somos actores

"Actúan, querido. Todos actúan. Desde el que vende una coca en la playa hasta el que llega borracho a la pensión. Cada uno interpreta un guión. Basta seguir con la mirada a una persona cualquiera durante diez segundos para reconocer si está triste, alegre, desconsolada, esperanzada, lo que sea. Diez segundos sobran para notarlo. ¿Quién sino un actor puede transmitir tales emociones en tan poco tiempo? Y como todo en la vida, hay diferentes clases de actores. Como primera división general están los que actúan para sí mismos y los que necesitan público. Dos hombres hablando en la vereda que no se miran, pero sí miran lo que sucede a su alrededor, ¿para qué lo hacen?, para ver si tienen público. Se acomodan, cambian de posición, y de cuando en cuando miran y hablan a su interlocutor. Esos actúan para un público de paso. El que camina mirando al frente en actitud de “todo me es ajeno” o el que por el contrario lo mira todo, como el que está parado en la esquina, las manos en la espalda, la actitud misteriosa; esos actúan a futuro. Las miradas desafiantes de dos que caminan en sentido contrario, ¿pudo experimentarlo? Ya no es posible caminar veinte metros sin que un desconocido le dedique una mirada entre acusadora y desafiante. La única vez que le pregunté a uno por qué me miraba así se despechó con gesto estúpido, de ésos que se actúan cuando se le habla a uno en otro idioma. No interesa. Es así, querido. La señora que se aferra a la cartera, el que lee en el tren, el que escribe en el bar, los que corren en la plaza, los que los ven correr, los que pasean perros, ¡todos actúan! Algunos lo saben, otros no –hizo una pausa-. En verdad los que lo saben son una selecta minoría. ¿Entiende de lo que hablo?."

Digo, por si no te había quedado claro.

lunes, 6 de abril de 2009

yo también quiero estar enamorada



Una tarde de domingo descrubrí que Otto estaba enamorado de mí.

Yo también quiero estar enamorada.

viernes, 3 de abril de 2009

rescate cortazariano

Encontré revolviendo carpetas este textito que alguna vez fue una filosofía Oliveiriana que sirvió de catarsis.

"Y no me vengan con eso de que no hay problema sin solución -dijo Oliveira-. Claro que desde las generalidades, la filosofía popular, el consejo al amigo angustiado, la frase hipócritamente sobreutilizada por el psicólogo.. es relativamente aceptable. Pero visto desde las partes y no desde el todo, es casi una aberración decir tal cosa. Claro que hay problemas sin solución. (...) Es mucho más simple, mi querido Manú -rectificó Oliveira-, la infamia, el engaño de la frase está en que suponiendo que el hipotético problema en cuestión realmente tuviese una forma absoluta de resolverse y ésta fuese llevada a cabo, no sería en realidad definitiva, porque no resultaría completamente satisfactoria para alguna de las partes. Es decir, si tuvieras un conflitcto y la única solución conllevara un problema aún mayor o aun más preocupante para vos mismo, o tu infelicidad para ser más drásticos, no la implementarías, ¿o sí?. Porque en ese caso la solución visible funcionaría como transformador del problemaa y no como disipante final, sería absurdo. Vendría a ser algo así como los desodorantes de ambiente, si me permitís la banalidad del ejemplo. Ergo, la solución no te sirve de nada y la única que queda es tomar fuerzas y pasar el trago amargo como tragamos los remedios para la tos, bancártela como buen criollo, resignarte a que no todo va a resultar de la manera más óptima para vos mismo. Es la vida misma, y si sigo así te canto un tango. Ni que hablar de que esos problemas sin solución no tienen además ningún culpable, y se complica cuando no podemos implementar ese vergonzoso pero increíblemente satisfactorio reflejo argentino de echar culpas."


sábado, 28 de marzo de 2009

bent for you

I have waited for you and adjusted for you and I'm done
I have deferred to you and enabled you and I'm done

Several times in several ways I'll try to squeeze love from you
Several hours and several ways I'll feast on scraps thrown from you

I have bent for you and I've deprived for you and I'm done
I have depressed for you and contorted for you and I'm done
I have stifled for you and I've compromised for you and I'm done
I have silenced for you and sacrificed for you and I'm done



Y sin embargo lo bueno me hace extrañarte horrores...

martes, 24 de marzo de 2009

Nunca más

A 33 años de la última dictadura militar...
















En fechas como las de hoy todos hablan, y las palabras parecen estar de más... pero justamente porque es otro 24 de marzo, hoy tenemos el deber cívico y moral de hablar por las generaciones y las voces que fueron silenciadas.
Hoy gritamos una y 30000 veces más, reclamamos una y 30000 veces más, marchamos una y 30000 veces más, cantamos una y 30000 veces más, homenajeamos una y 30000 veces más.
Y HOY más fuerte que antes. En momentos en los que crece una tendencia en la sociedad por despriorizar los derechos humanos y hablar de pena de muerte y reinstauración del servicio militar obligatorio, lo cual es un gigantesco y peligrosísimo acto de olvido, debemos más que antes refrescar la memoria de esta gente. En momentos en los que todos hablan, alguien tiene que volver a pensar en nuestra historia. No nos descuidemos, que la historia es vengativa y se repite.

Es tiempo de justicia.

Nunca más.

miércoles, 18 de marzo de 2009

the pretender

stop to pretend or stop pretending


he aquí la cuestión.

definitvamente. tengo que dejar de fingir.

lunes, 16 de marzo de 2009

hello, stranger

Una mirada encontrada antes de cruzar la calle. Una sonrisa cálida en el colectivo. Un gesto compasivo de alguien que te ve triste, o conteniendo las lágrimas, o cuando ya no las podés sostener más. O mejor, sonrisa más mirada, el combo de la atracción fugaz. Esos momentos en que, por un segundo, pasás a ser parte de la vida de un completo desconocido, y él de la tuya. Esas fracciones en que nos sentimos contenidos o aliviados o comprendidos por alguien que probablemente jamás volvamos a ver. anónimos. y quizás es por eso que a veces nos resultan tan mágicos, y salvavidas.

(dios, con algo así podría empezar mi película. el día que me decida a hacer una película menos cliché, obvio.)

lunes, 9 de marzo de 2009

sueños de auto-stop

el momento exacto en que decís: "no debería estar haciendo esto". stop.

sábado, 7 de marzo de 2009

revelación (2)

me dí cuenta que mi falta de precisión para expresar tiene que ver con mi absolutamente inexistente poder de síntesis. (Si tuviera aunque sea una pizca de dicho poder, esta línea no existiría y me hubiese conformado sólo con la frase anterior, pero no...)

revelación (1)


me dí cuenta que todo este tiempo extrañé (y extraño) algo que nunca fuimos

viernes, 6 de marzo de 2009

Diagnóstico



"Insatisfacción crónica, eso es lo que tú tienes..."


Woody Allen me cantó la justa.

jueves, 29 de enero de 2009

... la misma lluvia













L: Vos crees en el destino?
J: Es creer o reventar, no?



miércoles, 28 de enero de 2009

El mismo amor...

La suya era una historia de amor de esas con poca suerte. En realidad, él era quien había tenido la mala fortuna (o no) de caer en aquel enamoramiento profundo. Lo suyo era algo novelesco (pero de novela de la tarde); platónico si se quiere. Una persecución perpetua que nunca llegaba a la concreción de aquel anhelo. Si le preguntan, él recuerda como si fuera hoy ese día en que la vio por primera vez, a pesar de que entonces era apenas un niño. La verdad es que sería casi imposible precisar el día en que se cruzaron por primera vez, como con cualquier par, pero él jamás olvidará el día en que posó sus ojos en ella y anonadado por su perfecta y armoniosa belleza preguntó su nombre, y se lo dijeron y desde entonces ningún otro nombre resonó tan fuerte en su cabeza. Así lo relata él muy animadamente a sus compañeros, aunque quienes lo conocemos sabemos que en esa sonrisa se esconde una inapelable melancolía. Pasó un tiempo desde ese primer y fulminante encuentro. Después vinieron muchos, muchos más a través de los años. Él nunca se animó a confesar aquella relación a nadie, por miedo a que lo acusaran de loco. Pero no podía negarlo, había algo tan fascinante en ella que no le importaba estar perdiendo la cordura. Así se fueron viendo de vez en cuando. Él desde el primer momento comprendió que ella jamás le pertenecería enteramente. No hubo necesidad de explicarlo, el entendió que ella era un poco de todos, una dama de compañía de los solitarios y los abandonados (como él). O de cualquiera que se detuviera a observarla y comprendiera realmente su belleza, cualquiera que aceptara tomarse un café alguna noche o tarde si es que andaba solo. Para los demás pasaba desapercibida, y él simplemente no podía asimilar que viviera rodeado de tantos pobres ciegos. No le importó tener que compartirla. No le importó tener que esperarla a cuando ella se le antojara aparecer. Cada encuentro, por mas repentino o breve era único y mágico a sus ojos. A veces la veía cuando estaba con otros, y la observaba a través de los vidrios embelezado, queriendo correr a abrazarla. A veces ella era fría y distante, pero para él seguía siendo lo más maravilloso de su vida. Fue envejeciendo, estancado felizmente en ese peligroso amor. Fue perdiendo el pelo y sin duda el encanto de aquel joven muchachito que una vez se había enamorado. Ella estaba siempre igual, era siempre la misma que él había visto aquella tarde. Él tenía un buen trabajo y vivía muy digna y cómodamente. Amaba su ciudad, pero más la amaba cuando ella lo venía a visitar e inundaba cada rincón de asfalto con su magia. Hubo años muy duros, en los que se vieron sólo 3 o 4 veces. Él solía caer en una depresión profunda, para preocupación de sus amigos y familiares que nunca habían comprendido (sino hasta años después) el motivo de sus angustias estacionales. Así llegó aquel año nefasto: llevaba 6 meses, 1 semana y 3 días sin verla. Hacía un tiempo que no se presentaba al trabajo y permanecía encerrado en su casa, mirando por la ventana, esperando verla aparecer de pronto. Perdiendo día a día la cabeza, una noche lo encontraron arrodillado en el medio de la calle gritando al cielo “¿Dónde estás? ¿Dónde estás? Vení! Vení!” y tras diagnosticarlo como delirante lo derivaron a la clínica psiquiátrica de la ciudad. Su familia aceptó aquel hecho con un poco de dolor, pero también con algo de culpa por no haberse percatado nunca antes de su locura, a pesar de las reiteradas sospechas. Ya un poco más calmado en la clínica, él andaba por ahí diciendo que los médicos mentían, que él no deliraba, que él estaba loco, sí, pero loco de amor, y que sabía que sería cuestión de tiempo para que ella lo vaya a visitar. Y así fue, el primer encuentro fue algo conmovedor al punto de que él lloró durante todo lo que duró la visita. Se veían casi tan seguido como cuando él estaba afuera. A veces más, a veces menos. Todos sabían que cuando ella venía, él estaría ahí pegado al cristal del patio o de su habitación viéndola llegar, no importaba la hora. No le importaba haberlo perdido todo, él era feliz relatándoles a los demás internos la historia de aquel amor. Lo contaba muy animadamente, orgulloso de todo lo que había soportado por ella. Siempre le gustaba terminar diciendo que esa historia no tenía final, porque él siempre la amaría, que no le importaba que lo creyeran loco por amarla a ella, la lluvia.

lunes, 19 de enero de 2009

Habitantes

Alguien golpea la puerta. No era la primera vez que alguien se pasaba por allí, pero la presencia de otra gente no le era para nada usual.
Un muchacho que parecía simpático esperaba del otro lado con una sonrisa.

- ¿Si? – preguntó ella al verlo.
- Hola… - dijo un poco dubitativo al verla con su expresión despectiva e interrogante. - ¿Hay algún lugar para mí acá?
- Si querés pasar un par de días podés entrar… - respondió ella con el mismo desgano de quien está cansado de repetir una misma situación.
- No, no, yo vengo a quedarme – replicó el muchacho sin perder la inocencia y la simpatía.
- ¿Qué? Pero no querido… acá no entramos dos! – contestó ya un poco molesta por el atrevimiento de aquel joven.
- Es que… la chica de abajo me dijo que subiera, y me pidió que le dijera que ya es hora de que se vaya… que ella no quiere que esté más acá – retrucó él tímidamente.
- Pero sabés el tiempo que hace que estoy yo acá? Esa ya perdió el control sobre mí, por más que quiera ya hace años que vivo acá… no me va a poder sacar así porque sí, ya lo intentó y no pudo, creeme… – explicó refunfuñando.
- Sí, sí… comprendo. Ella me habló de su situación y…
- ¿De verdad? – lo interrumpió sorprendida.
- ¿Qué? – dijo él, atajándose ante la violencia de la pregunta.
- ¿Te hablo de mí? – volvió a preguntar. De pronto su expresión se volvió insegura.
- Sí, sí… me dijo que me lo tenía que decir, así yo podía comprender lo importante que era que la convenciera de que se fuera – prosiguió él.
Ella permaneció en silencio. Su firmeza se derrumbó de pronto, el temor se propagó por su rostro como un incendio.
- No solía contarle a nadie que yo estaba acá… - dijo como desde otro lugar que no era su cuerpo.
- Le decía que ella me comentó de la situación… y me dijo que le pidiera disculpas pero que ya no podía tenerla más aquí. Que ella había intentado echarla por todos los medios pero que usted se resistía y…
- Hace meses que me está intentando echar… - dijo ella alejándose de la puerta con la mirada perdida.
Entró en la habitación casi sin darse cuenta y se sentó en el sillón, incrédula de aquella situación. El muchacho entró dubitativo después de ella y cerró la puerta detrás de él, un poco preocupado por el aspecto de aquella muchacha.

- Ya me mandó algunos perejiles a ver si podían sacarme… incluso alguna que otra chica - prosiguió volviendo un poco en sí – Pero, pero se terminan yendo, yo ya tengo… ¿cómo decirte? Como un derecho de propiedad – concluyó, como intentando sacar un pensamiento indeseado de su cabeza.
- Comprendo – repitió él – pero al fin y al cabo, piense que depende de ella y solo de ella que nosotros estemos o no acá… y yo esta vez la veo bastante decidida y firme en sacarla a usted y darme un lugar a mí.
- Dejá de tratarme de usted, querés?! – hizo una pausa - Ella nunca tuvo la voluntad suficiente para sacarme! Primero me instaló acá… y me dejó quedarme. Al principio lo dudó un poco pero después hasta le gustaba que estuviera acá. Pero ahora no sé… se ve que se cansó o algo. Yo creí que nunca iba a pasar de verdad… quiero decir… fueron tantos años que… - dijo casi a los gritos en una mezcla de enojo, indignación y resignación.
- No se pong.. no te pongas así…pensá que esto es lo mejor para ella, es su voluntad – intentó calmarla él.
- Que desagradecida! Tanto daño le hice? Tantas molestias le ocasioné? Ya va a ver!
Yo ahora me voy, me voy… porque al fin y al cabo no me queda otra… si ella lo tiene decidido no me queda otra… pero es una ingenua si cree que no voy a volver nunca más! Cuando menos se lo espere y menos quiera voy a volver! Ella sabe que nunca va a poder sacarme de raíz! – se quejó mientras juntaba sus pertenencias.
- Vuelva cuando quiera – la desafió él con un tono mucho más firme. -
Pero ahora váyase de una vez por todas que en esta cabeza hay lugar para una sola persona. Y esa dejó de ser usted.