lunes, 9 de abril de 2012
selfish self
No me interesa que además de haber hecho siempre lo que quisiste, ahora estés sola. No me interesan las pelotudas de tus amigas ni lo poco que se merecen el sacramento de la libertad. No me interesan los metros cuadrados de tu balcón. No me interesan las vacaciones soñadas en Uruguay con tu novio ni que nada te salga jamás mal. No me interesa que él me hable de su relación con ella y ella de su relación con él, estoy para cualquier cosa menos para frontón. Si pueden amarse, ámense, no hay ecuación más simple en la vida, déjense de joder las pelotas. No me interesa que hayas ido a su casa anoche. No me interesa por dónde paseaste el fin de semana largo, seguís teniendo todo lo que yo siempre quise y eso me hace despreciarte. No me interesa que no hayas nacido acá ni tus viejos copados ni tu inconformidad. No, la verdad es que no. No quiero saber.
Tengo mis días, sepan entender.
domingo, 1 de abril de 2012
infinite arms
Prólogo (por acá viene la mano):
Por todos lados hay brazos, que se abrazan y conectan cosas. En mi cabeza hay brazos, en todo mi cuerpo. Me enlazan cosas que ni sé si van enlazadas. Son brazos cansados, que quieren que sea feriado. Por mi parte, acá es donde elijo yacer esta noche. Entre los brazos se pasan una sensación de liviana tristeza y vacío. Busco el disco del que busca y no encuentra su lugar en el mundo. Quisiera leerme en las horas que faltan todos los libros de Liniers. Mañana cuando no sea domingo me compro el primer Macanudo. Los brazos no se quedan quietos. Me hace falta el tiempo que perdí, y tocar muchísimo más la guitarra. A veces pienso que yo viviendo sola voy a dar como para cuatro pelis de Almodóvar, de las que tengo ganas de ver ahora. Me tienta poner Mary and Max, es que a lo mejor este estado sea el correcto para verla. Total puedo besarte en unas horas. De pronto descubro que aislados del mundo por dos auriculares, los brazos se calman y descansan apenas. Tengo un montón de cosas escritas que están guardadas. Detesto semana santa y más a los de la iglesa de la esquina. Creo que amo esta canción. Sonrío en una oración:
Por todos lados hay brazos, que se abrazan y conectan cosas. En mi cabeza hay brazos, en todo mi cuerpo. Me enlazan cosas que ni sé si van enlazadas. Son brazos cansados, que quieren que sea feriado. Por mi parte, acá es donde elijo yacer esta noche. Entre los brazos se pasan una sensación de liviana tristeza y vacío. Busco el disco del que busca y no encuentra su lugar en el mundo. Quisiera leerme en las horas que faltan todos los libros de Liniers. Mañana cuando no sea domingo me compro el primer Macanudo. Los brazos no se quedan quietos. Me hace falta el tiempo que perdí, y tocar muchísimo más la guitarra. A veces pienso que yo viviendo sola voy a dar como para cuatro pelis de Almodóvar, de las que tengo ganas de ver ahora. Me tienta poner Mary and Max, es que a lo mejor este estado sea el correcto para verla. Total puedo besarte en unas horas. De pronto descubro que aislados del mundo por dos auriculares, los brazos se calman y descansan apenas. Tengo un montón de cosas escritas que están guardadas. Detesto semana santa y más a los de la iglesa de la esquina. Creo que amo esta canción. Sonrío en una oración:
Amo la vida que nos falta.
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