Sí, con vos fue siempre así...
o
todo
o
nada
lunes, 27 de abril de 2009
miércoles, 22 de abril de 2009
martes, 21 de abril de 2009
destino final
dijiste que antes de rendirnos, fuimos eternos.
el problema fue que nos creímos esa eternidad, y nos olvidamos de que somos simples mortales.
(iba a terminar de todas maneras)
el problema fue que nos creímos esa eternidad, y nos olvidamos de que somos simples mortales.
(iba a terminar de todas maneras)
viernes, 17 de abril de 2009
jueves, 16 de abril de 2009
miércoles, 8 de abril de 2009
todos somos actores
"Actúan, querido. Todos actúan. Desde el que vende una coca en la playa hasta el que llega borracho a la pensión. Cada uno interpreta un guión. Basta seguir con la mirada a una persona cualquiera durante diez segundos para reconocer si está triste, alegre, desconsolada, esperanzada, lo que sea. Diez segundos sobran para notarlo. ¿Quién sino un actor puede transmitir tales emociones en tan poco tiempo? Y como todo en la vida, hay diferentes clases de actores. Como primera división general están los que actúan para sí mismos y los que necesitan público. Dos hombres hablando en la vereda que no se miran, pero sí miran lo que sucede a su alrededor, ¿para qué lo hacen?, para ver si tienen público. Se acomodan, cambian de posición, y de cuando en cuando miran y hablan a su interlocutor. Esos actúan para un público de paso. El que camina mirando al frente en actitud de “todo me es ajeno” o el que por el contrario lo mira todo, como el que está parado en la esquina, las manos en la espalda, la actitud misteriosa; esos actúan a futuro. Las miradas desafiantes de dos que caminan en sentido contrario, ¿pudo experimentarlo? Ya no es posible caminar veinte metros sin que un desconocido le dedique una mirada entre acusadora y desafiante. La única vez que le pregunté a uno por qué me miraba así se despechó con gesto estúpido, de ésos que se actúan cuando se le habla a uno en otro idioma. No interesa. Es así, querido. La señora que se aferra a la cartera, el que lee en el tren, el que escribe en el bar, los que corren en la plaza, los que los ven correr, los que pasean perros, ¡todos actúan! Algunos lo saben, otros no –hizo una pausa-. En verdad los que lo saben son una selecta minoría. ¿Entiende de lo que hablo?."
Digo, por si no te había quedado claro.
Digo, por si no te había quedado claro.
lunes, 6 de abril de 2009
yo también quiero estar enamorada
Una tarde de domingo descrubrí que Otto estaba enamorado de mí.
Yo también quiero estar enamorada.
viernes, 3 de abril de 2009
rescate cortazariano
Encontré revolviendo carpetas este textito que alguna vez fue una filosofía Oliveiriana que sirvió de catarsis.
"Y no me vengan con eso de que no hay problema sin solución -dijo Oliveira-. Claro que desde las generalidades, la filosofía popular, el consejo al amigo angustiado, la frase hipócritamente sobreutilizada por el psicólogo.. es relativamente aceptable. Pero visto desde las partes y no desde el todo, es casi una aberración decir tal cosa. Claro que hay problemas sin solución. (...) Es mucho más simple, mi querido Manú -rectificó Oliveira-, la infamia, el engaño de la frase está en que suponiendo que el hipotético problema en cuestión realmente tuviese una forma absoluta de resolverse y ésta fuese llevada a cabo, no sería en realidad definitiva, porque no resultaría completamente satisfactoria para alguna de las partes. Es decir, si tuvieras un conflitcto y la única solución conllevara un problema aún mayor o aun más preocupante para vos mismo, o tu infelicidad para ser más drásticos, no la implementarías, ¿o sí?. Porque en ese caso la solución visible funcionaría como transformador del problemaa y no como disipante final, sería absurdo. Vendría a ser algo así como los desodorantes de ambiente, si me permitís la banalidad del ejemplo. Ergo, la solución no te sirve de nada y la única que queda es tomar fuerzas y pasar el trago amargo como tragamos los remedios para la tos, bancártela como buen criollo, resignarte a que no todo va a resultar de la manera más óptima para vos mismo. Es la vida misma, y si sigo así te canto un tango. Ni que hablar de que esos problemas sin solución no tienen además ningún culpable, y se complica cuando no podemos implementar ese vergonzoso pero increíblemente satisfactorio reflejo argentino de echar culpas."
"Y no me vengan con eso de que no hay problema sin solución -dijo Oliveira-. Claro que desde las generalidades, la filosofía popular, el consejo al amigo angustiado, la frase hipócritamente sobreutilizada por el psicólogo.. es relativamente aceptable. Pero visto desde las partes y no desde el todo, es casi una aberración decir tal cosa. Claro que hay problemas sin solución. (...) Es mucho más simple, mi querido Manú -rectificó Oliveira-, la infamia, el engaño de la frase está en que suponiendo que el hipotético problema en cuestión realmente tuviese una forma absoluta de resolverse y ésta fuese llevada a cabo, no sería en realidad definitiva, porque no resultaría completamente satisfactoria para alguna de las partes. Es decir, si tuvieras un conflitcto y la única solución conllevara un problema aún mayor o aun más preocupante para vos mismo, o tu infelicidad para ser más drásticos, no la implementarías, ¿o sí?. Porque en ese caso la solución visible funcionaría como transformador del problemaa y no como disipante final, sería absurdo. Vendría a ser algo así como los desodorantes de ambiente, si me permitís la banalidad del ejemplo. Ergo, la solución no te sirve de nada y la única que queda es tomar fuerzas y pasar el trago amargo como tragamos los remedios para la tos, bancártela como buen criollo, resignarte a que no todo va a resultar de la manera más óptima para vos mismo. Es la vida misma, y si sigo así te canto un tango. Ni que hablar de que esos problemas sin solución no tienen además ningún culpable, y se complica cuando no podemos implementar ese vergonzoso pero increíblemente satisfactorio reflejo argentino de echar culpas."
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