domingo, 1 de abril de 2012

infinite arms

Prólogo (por acá viene la mano):


Por todos lados hay brazos, que se abrazan y conectan cosas. En mi cabeza hay brazos, en todo mi cuerpo. Me enlazan cosas que ni sé si van enlazadas. Son brazos cansados, que quieren que sea feriado. Por mi parte, acá es donde elijo yacer esta noche. Entre los brazos se pasan una sensación de liviana tristeza y vacío. Busco el disco del que busca y no encuentra su lugar en el mundo. Quisiera leerme en las horas que faltan todos los libros de Liniers. Mañana cuando no sea domingo me compro el primer Macanudo. Los brazos no se quedan quietos. Me hace falta el tiempo que perdí, y tocar muchísimo más la guitarra. A veces pienso que yo viviendo sola voy a dar como para cuatro pelis de Almodóvar, de las que tengo ganas de ver ahora. Me tienta poner Mary and Max, es que a lo mejor este estado sea el correcto para verla. Total puedo besarte en unas horas. De pronto descubro que aislados del mundo por dos auriculares, los brazos se calman y descansan apenas. Tengo un montón de cosas escritas que están guardadas. Detesto semana santa y más a los de la iglesa de la esquina. Creo que amo esta canción. Sonrío en una oración:


Amo la vida que nos falta.

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