lunes, 14 de noviembre de 2011

no estoy pudiendo estudiar por causa

de las no palabras, los no mensajes, los no besos, de todas las dudas y de las certezas, de los miedos insurgentes y de las valentías heroicas que duran lo que yo no sonriendo cerca tuyo, de las películas de mi cabeza que hacen que me pierda en un supermercado, de los paradigmas sentimentales, de los rechazos y las epifanías de madurez emocional, de las revelaciones y de las cosas que supimos siempre, de las canciones putas, de la facilidad con la que te estoy extrañanando últimamente, de las expectativas y las desilusiones anticipadas, de una escena que se repite en un loop de microkorg, de mi guitarra que se desafina, de una serie a la que adictée y que indefectiblemente remonta a todo esto, de las cosas que caen por su propio peso bien encima mío, de los impulsos tirados al río con un yunque atado, de dos bandas que vuelven, de mi manía incontrolable de enumerar, de la aceptación de la vulnerabilidad más absoluta y peligrosa, de este canapé de independencia que me hace querer todo un poco más, y de los días que me quedan en cuenta regresiva

1 comentario:

  1. del colectivo que me va a pisar si sigo caminando con un libro delante de la nariz y pensando en todas las veces que me leíste ese poema...

    =/

    Hay que ponerle un freno a la memoria, algunas veces...

    un gusto

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gotas de llovizna